El zumaque: la planta que curtió el cuero de Calatayud durante siglos

El zumaque (Rhus coriaria) era el principal curtiente vegetal empleado por blanqueros y zurradores de la comarca bilbilitana. Conoce cómo se recolectaba, cómo se usaba en el curtido y qué papel jugó en la economía artesanal de Calatayud.

¿Qué es el zumaque?

El zumaque (Rhus coriaria) es un arbusto de dos o tres metros de altura cuyos tallos, hojas y frutos son muy ricos en taninos, sustancias astringentes que fijan el cuero y lo impermeabilizan. Era el curtiente vegetal más demandado en Aragón y muy abundante en la vega bilbilitana, creciendo en las lindes de los campos y al borde de los caminos de parajes como Campiel, Embid, Paracuellos de la Ribera, Sabiñán o Sestrica.

La recolección del zumaque

La recolección comenzaba el día de Santiago Apóstol (25 de julio). Durante agosto y septiembre se cortaban las varetas, que se dejaban secar dos o tres días en el "zumacar". Luego se agrupaban en haces y se llevaban a un molino, donde se separaba la parte útil de las varetas peladas. En otros casos se molían directamente en las eras con un rulo de tracción animal. El producto resultante de la molienda se llamaba casca.

El zumaque en el proceso de curtido

La casca se sumergía en los noques o pozas junto a las pieles, fijando los colores y curtiendo el cuero. El proceso se realizaba en fosos comunicados en serie mediante el "principio de contracorriente": el líquido curtiente fresco siempre entraba en contacto con las pieles más crudas, maximizando el rendimiento del zumaque.

El paisaje del zumaque hoy

Los zumacales siguen formando parte del paisaje silvestre de la comarca bilbilitana. Aunque la industria artesanal del curtido ha desaparecido, esta planta es un testigo botánico de la intensa actividad de blanqueros y zurradores que durante siglos animaron las tenerías de la ciudad y que dieron vida a la Cofradía de la Piedad.