¿Qué era una cofradía medieval?
Las cofradías surgieron en la Edad Media como asociaciones de fieles que compartían devoción, ayuda mutua y servicios asistenciales. Conoce cómo funcionaban, qué obligaciones tenían sus miembros y qué papel jugaban en la sociedad medieval.
Las cofradías en la sociedad medieval
Las cofradías religiosas surgieron en la Edad Media como respuesta a las necesidades espirituales y devocionales de la sociedad bajomedieval. Se presentaban bajo la advocación de un santo, de la Virgen o de algún otro signo religioso, y sus ordenanzas o reglamentaciones recogían tres aspectos fundamentales:
- Organizativo: admisión de cofrades, elección de cargos, pago de cuotas.
- Religioso: culto a la advocación titular, asistencia a misas y procesiones.
- Asistencial: cuidado de enfermos, protección de cofrades empobrecidos, entierros y sufragios.
Las cofradías de oficio o gremiales
Las cofradías de oficio añadían a los elementos anteriores el hecho de estar formadas por miembros de un mismo gremio o de varios relacionados entre sí. Sus ordenanzas incluían estatutos de tipo laboral que permitían controlar el ejercicio del oficio: requisitos para abrir tienda, examen de maestría, inspección de la producción artesanal y resolución de conflictos entre miembros.
La Cofradía de la Piedad de Calatayud es un ejemplo excepcional porque combinaba ambas dimensiones: era a la vez piadosa y gremial. Integraba los oficios del metal y del cuero (espaderos, lanceros, guanteros, blanqueros, zurradores...) y ejercía al mismo tiempo una función asistencial única: el acompañamiento y enterramiento de los condenados a muerte.
El esquema devocional
Las festividades de las cofradías seguían un esquema tradicional de tres jornadas que la Cofradía de la Piedad ha mantenido prácticamente sin variaciones desde 1488 hasta hoy: vísperas el día anterior, misa con procesión y candelas el día de la Virgen de Septiembre, y al día siguiente —el llamado día del sitio— la misa de difuntos.