El arte de la espadería bilbilitana: armas famosas de Calatayud
Calatayud fue durante los siglos XV y XVI uno de los centros armeros más prestigiosos de España. Sus maestros espaderos fabricaron armas para los ejércitos de los Reyes Católicos, Carlos V y los tercios. Muchos de estos artesanos eran miembros de la Cofradía de la Piedad.
Calatayud, ciudad de armeros
Durante los siglos XV y XVI, Calatayud destacó como uno de los principales centros productores de armas de España. En sus talleres se fabricaban espadas, ballestas, picas, arcabuces, pedreñales, pistolas y escopetas. Muchos de estos afamados armeros —espaderos y lanceros— eran miembros de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad.
Maestros espaderos y sus marcas
Entre los artesanos más célebres figuran Andreas Munsten, Luis de Nieva y el converso Julián del Rey, cuya marca del "perrillo" aparece en armas de extraordinaria relevancia histórica:
- Un estoque de Carlos V.
- Una espada de Hernán Cortés.
Estos maestros, muchos procedentes del País Vasco y del Bearne francés, encontraron en Calatayud un entorno favorable gracias a la red gremial y a la protección real.
El capacete: el casco de Calatayud
La manufactura armera más característica de la ciudad era el capacete, un casco sin cresta ni visera, parecido al morrión. Inicialmente de cuero y posteriormente de metal, se convirtió en símbolo del poderío armero bilbilitano. Se conserva un famoso capacete datado en 1490, atribuido al rey Fernando el Católico, fabricado en Calatayud según acredita la marca del artífice.
El Real Privilegio de 1488
No es casualidad que Fernando el Católico firmase en enero de 1488 el Real Privilegio a la Cofradía de la Piedad: los ejércitos reales estaban utilizando en ese momento las prestigiosas armas bilbilitanas durante la conquista de Granada. El privilegio regulaba los exámenes de maestría, los derechos de los artesanos y la inspección de la producción artesanal.